Gazal 150
ساقی ار باده از این دست به جام اندازد
عارفان را همه در شرب مدام اندازد
ور چنین زیر خم زلف نهد دانهٔ خال
ای بسا مرغ خرد را که به دام اندازد
ای خوشا دولت آن مست که در پای حریف
سر و دستار نداند که کدام اندازد
زاهد خام که انکار می و جام کند
پخته گردد چو نظر بر می خام اندازد
روز در کسب هنر کوش که می خوردن روز
دل چون آینه، در زنگ ظلام اندازد
آن زمان وقت می صبح فروغ است که شب
گرد خرگاه افق پردهٔ شام اندازد
باده با محتسب شهر ننوشی زنهار
بخورد بادهات و سنگ به جام اندازد
حافظا سر ز کله گوشهٔ خورشید برآر
بختت ار قرعه بدان ماه تمام اندازد
Si el copero echa el vino en la copa de esta manera,
echará a todos los gnósticos a beber sin fin.
Y si así pone el grano del lunar bajo la curva del rizo,
¡cuántas aves de la razón echará en la trampa!
Dichosa la suerte de aquel ebrio que, a los pies del compañero,
no sabe qué echar, si la cabeza o el turbante.
El asceta crudo que niega el vino y la copa
madurará en cuanto eche una mirada al vino crudo.
De día esfuérzate en ganar arte, que beber vino de día
echa el corazón, como espejo, en la herrumbre de la tiniebla.
El momento del vino claro como la mañana es cuando la noche
echa la cortina del atardecer en torno a la tienda del horizonte.
Cuídate de beber vino con el almotacén de la ciudad;
se beberá tu vino y echará una piedra a la copa.
Hafez, saca la cabeza por el borde del gorro del sol,
si tu fortuna echa la suerte hacia aquella luna llena.
Hay en juego una atracción poderosa, que atrapa hasta a los sabios. Cada cosa tiene su hora: dedica el día al trabajo y al aprendizaje, y guarda el placer para su momento. No compartas mesa con quien por fuera está contigo y por dentro contra ti. Si la suerte ayuda, lograrás lo que quieres.