Gazal 167

ستاره‌ای بدرخشید و ماه مجلس شد
دل رمیدهٔ ما را رفیق و مونس شد

نگار من که به مکتب نرفت و خط ننوشت
به غمزه مسأله‌آموز صد مدرس شد

به بوی او دل بیمار عاشقان چو صبا
فدای عارض نسرین و چشم نرگس شد

به صدر مصطبه‌ام می‌نشاند اکنون دوست
گدای شهر نگه کن که میر مجلس شد

خیال آب خضر بست و جام اسکندر
به جرعه‌نوشی سلطان ابوالفوارس شد

طرب‌سرای محبت کنون شود معمور
که طاق ابروی یار منش مهندس شد

لب از ترشح می پاک کن برای خدا
که خاطرم به هزاران گنه موسوس شد

کرشمهٔ تو شرابی به عاشقان پیمود
که علم بی‌خبر افتاد و عقل بی‌حس شد

چو زر عزیز وجود است نظم من، آری
قبول دولتیان کیمیای این مس شد

ز راه میکده یاران عنان بگردانید
چرا که حافظ از این راه رفت و مفلس شد

Una estrella brilló y se hizo luna de la reunión;
se hizo amiga y compañera de nuestro corazón asustado.

Mi hermosa, que no fue a la escuela ni escribió una línea,
con un guiño se hizo maestra de cien profesores.

Con su aroma, el corazón enfermo de los amantes, como la brisa,
se hizo ofrenda de su mejilla de rosa silvestre y su ojo de narciso.

El amigo me sienta ahora en el lugar de honor de la taberna;
mira al mendigo de la ciudad, hecho señor de la reunión.

Se figuró el agua de Jidr y la copa de Alejandro,
y vino a beber un trago con el sultán Abu'l-Favaris.

La casa de gozo del amor será ahora próspera,
pues el arco de la ceja de mi amiga se hizo su arquitecto.

Límpiate del labio la huella del vino, por Dios,
que mi ánimo está tentado por mil pecados.

Tu guiño sirvió a los amantes un vino tal
que el saber quedó sin sentido y la razón sin fuerza.

Mi verso es querido como el oro para la existencia; sí,
el favor de los afortunados fue la alquimia de este cobre.

Amigos, volved las riendas del camino de la taberna,
porque Hafez fue por ese camino y quedó arruinado.

Este es un buen fal: ha entrado en tu vida alguien que ha serenado tu corazón inquieto e iluminado tu compañía. Tu posición sube, y quien parecía insignificante se vuelve señor de la reunión. El favor de personas influyentes da valor a tu trabajo. Solo guárdate del exceso y cuida tus medios, para que esta dicha no se vuelva pérdida.