Gazal 237

نفس برآمد و کام از تو بر نمی‌آید
فغان که بخت من از خواب در نمی‌آید

صبا به چشم من انداخت خاکی از کویش
که آب زندگیم در نظر نمی‌آید

قد بلند تو را تا به بر نمی‌گیرم
درخت کام و مرادم به بر نمی‌آید

مگر به روی دلارای یار ما ور نی
به هیچ وجه دگر کار بر نمی‌آید

مقیم زلف تو شد دل که خوش سوادی دید
وز آن غریب بلاکش خبر نمی‌آید

ز شست صدق گشادم هزار تیر دعا
ولی چه سود یکی کارگر نمی‌آید

بسم حکایت دل هست با نسیم سحر
ولی به بخت من امشب سحر نمی‌آید

در این خیال به سر شد زمان عمر و هنوز
بلای زلف سیاهت به سر نمی‌آید

ز بس که شد دل حافظ رمیده از همه کس
کنون ز حلقهٔ زلفت به در نمی‌آید

Se me acaba el aliento y mi deseo de ti no se cumple;
¡ay, que mi fortuna no sale de su sueño!

El viento del este me echó en los ojos polvo de su calle,
tal que el agua de la vida ya no cuenta ante mi vista.

Mientras no tome en mis brazos tu alto talle,
el árbol de mi anhelo y mi deseo no dará fruto.

Como no sea por el rostro de nuestro amigo, adorno del corazón,
de ningún otro modo se logra el asunto.

El corazón se quedó a vivir en tu rizo, pues vio una grata tierra oscura,
y de aquel forastero sufrido no llega noticia.

Del anillo de la sinceridad disparé mil flechas de oración,
pero ¿de qué sirve? Ni una da en el blanco.

Tengo mucho que contar del corazón a la brisa del alba,
pero, por mi suerte, esta noche el alba no llega.

En esta quimera se acabó el tiempo de la vida, y todavía
la desgracia de tu rizo negro no se acaba.

Tanto se ha espantado de todos el corazón de Hafez
que ahora no sale del anillo de tu rizo.

Las cosas no van ahora como deseas: la fortuna duerme, tus oraciones aún no han surtido efecto y la noche parece larga. Solo conoces un camino hacia el alivio, y está en manos de otra persona. Aun así, la mañana llegará. Entretanto, no te aísles de los demás ni gastes toda la vida en una sola quimera.