Gazal 295

سحر به بوی گلستان دمی شدم در باغ
که تا چو بلبل بیدل کنم علاج دماغ

به جلوهٔ گل سوری نگاه می‌کردم
که بود در شب تیره به روشنی چو چراغ

چنان به حسن و جوانی خویشتن مغرور
که داشت از دل بلبل هزار گونه فراغ

گشاده نرگس رعنا ز حسرت آب از چشم
نهاده لاله ز سودا به جان و دل صد داغ

زبان کشیده چو تیغی به سرزنش سوسن
دهان گشاده شقایق چو مردم ایغاغ

یکی چو باده پرستان صراحی اندر دست
یکی چو ساقی مستان به کف گرفته ایاغ

نشاط و عیش و جوانی چو گل غنیمت دان
که حافظا نبود بر رسول غیر بلاغ

Al alba, llevado por el aroma del rosal, entré un rato en el jardín,
para curar mi ánimo como el ruiseñor sin corazón.

Miraba el lucimiento de la rosa roja,
que en la noche oscura era clara como una lámpara.

Tan ufana estaba de su hermosura y juventud
que tenía mil maneras de despreocuparse del corazón del ruiseñor.

El narciso gallardo dejaba correr agua de sus ojos, de añoranza;
el tulipán, de pasión, se había puesto cien marcas de fuego en el alma y el corazón.

El lirio había sacado la lengua como una espada para reprender;
la anémona había abierto la boca como los chismosos.

Una, como los adoradores del vino, con el frasco en la mano;
otra, como el copero de los ebrios, con la copa en la palma.

Ten por ganancia la alegría, el placer y la juventud, como la rosa,
que, Hafez, al mensajero solo le toca entregar el mensaje.

Has ido a la naturaleza, o a algún lugar grato, en busca de calma. Allí ves que los hermosos están ufanos de sí mismos y los que aman sufren, y que cada cual anda ocupado en lo suyo. Este fal trae una lección sencilla: atesora la juventud y la alegría mientras duren. Lo que había que decir está dicho: aceptarlo depende de ti.