Gazal 429
ساقی بیا که شد قدح لاله پر ز می
طامات تا به چند و خرافات تا به کی؟
بگذر ز کبر و ناز که دیدهست روزگار
چین قبای قیصر و طرف کلاه کی
هشیار شو که مرغ چمن مست گشت، هان
بیدار شو که خواب عدم در پی است، هی
خوشنازکانه میچمی ای شاخ نوبهار!
کآشفتگی مبادت از آشوب باد دی
بر مهر چرخ و شیوهٔ او اعتماد نیست
ای وای بر کسی که شد ایمن ز مکر وی
فردا شراب کوثر و حور از برای ماست
و امروز نیز ساقی مهروی و جام می
باد صبا ز عهد صبی یاد میدهد
جاندارویی که غم ببرد درده ای صبی!
حشمت مبین و سلطنت گل، که بسپرد
فراش باد هر ورقش را به زیر پی
درده به یاد حاتم طی جام یک منی
تا نامهٔ سیاه بخیلان کنیم طی
زآن می که داد حسن و لطافت به ارغوان
بیرون فکند لطف مزاج از رخش به خوی
مسند به باغ بر که به خدمت چو بندگان
استاده است سرو و کمر بسته است نی
حافظ حدیث سحرفریب خوشت رسید
تا حد مصر و چین و به اطراف روم و ری
Copero, ven, que la copa del tulipán se ha llenado de vino;
¿hasta cuándo los desvaríos y hasta cuándo las patrañas?
Deja el orgullo y el desdén, que el tiempo ha visto
el pliegue de la túnica del César y el ala del gorro de Kay.
Está alerta, que el pájaro del prado se ha embriagado; cuidado.
Despierta, que el sueño de la nada viene detrás; atención.
Te meces con tanta delicadeza, oh rama de la primavera nueva;
que no te alborote el tumulto del viento de invierno.
No hay que fiarse de la bondad de la rueda ni de sus maneras;
ay de quien se creyó a salvo de su ardid.
Mañana el vino del Kawsar y las huríes son para nosotros,
y hoy también el copero de rostro de luna y la copa de vino.
El viento del este trae el recuerdo del tiempo de la niñez;
muchacho, dame el remedio del alma que se lleva la pena.
No mires la pompa y la realeza de la rosa, que el viento,
su camarero, pondrá bajo los pies cada uno de sus pétalos.
Da, en memoria de Hatim Tai, una copa de medida colmada,
para que pleguemos el registro negro de los avaros.
De aquel vino que dio hermosura y delicadeza al árbol de Judas
y sacó a su mejilla, en sudor, la finura de su naturaleza.
Lleva el asiento al jardín, que, como siervos,
el ciprés está en pie y la caña se ha ceñido la cintura.
Hafez, la fama de tu dulce magia que hechiza ha llegado
hasta los confines de Egipto y de China y a las tierras de Rum y de Rayy.
Es tiempo de alegría y de estar despierto, no de palabras vanas. Deja el orgullo: tampoco duró el esplendor de los grandes de antaño. No te fíes de la bondad de la suerte, y aprovecha el día de hoy. La juventud y la dicha son como rama de primavera y hay que apreciarlas. Sé generoso y aléjate de los mezquinos. Tu arte y tu palabra llegarán lejos.