Gazal 474

هواخواه توام جانا و می‌دانم که می‌دانی
که هم نادیده می‌بینی و هم ننوشته می‌خوانی

ملامت‌گو چه دریابد میان عاشق و معشوق؟
نبیند چشم نابینا خصوص اسرار پنهانی

بیفشان زلف و صوفی را به پابازی و رقص آور
که از هر رقعهٔ دلقش هزاران بت بیفشانی

گشاد کار مشتاقان در آن ابروی دلبند است
خدا را یک نفس بنشین گره بگشا ز پیشانی

ملک در سجدهٔ آدم زمین بوس تو نیت کرد
که در حسن تو لطفی دید بیش از حد انسانی

چراغ افروز چشم ما نسیم زلف جانان است
مباد این جمع را یا رب غم از باد پریشانی

دریغا عیش شب‌گیری که در خواب سحر بگذشت
ندانی قدر وقت ای دل مگر وقتی که درمانی

ملول از همرهان بودن طریق کاردانی نیست
بکش دشواری منزل به یاد عهد آسانی

خیال چنبر زلفش فریبت می‌دهد حافظ
«نگر تا حلقهٔ اقبال ناممکن نجنبانی»

Te soy devoto, alma mía, y sé que lo sabes,
pues ves lo no visto y lees lo no escrito.

¿Qué alcanza el censurador de lo que hay entre amante y amado?
El ojo ciego no ve, y menos los secretos ocultos.

Sacude tu rizo y pon al sufí a zapatear y bailar,
para que de cada remiendo de su manto sacudas mil ídolos.

La solución de los asuntos de los anhelantes está en esa ceja cautivadora;
por Dios, siéntate un instante y desata el nudo de tu frente.

El ángel, al postrarse ante Adán, quiso besar el suelo ante ti,
pues vio en tu hermosura una gracia más allá de la medida humana.

Lo que enciende la lámpara de nuestros ojos es la brisa del rizo del amado;
Señor, que esta reunión no sufra por el viento de la dispersión.

Lástima del placer de la noche que se pasó en el sueño del alba;
no conoces el valor del tiempo, oh corazón, sino cuando te ves impotente.

Hastiarse de los compañeros de viaje no es camino de entendidos;
soporta la dureza de la etapa en memoria del tiempo de holgura.

La fantasía del aro de su rizo te engaña, Hafez;
mira no sacudas la aldaba de una fortuna imposible.

Quien amas conoce el estado de tu corazón, aunque no lo hayas dicho. No hagas caso de los reproches ajenos: nada entienden de este vínculo. Pídele que desarrugue el ceño: tu nudo se desatará con su bondad. Aprecia el tiempo y la compañía de los amigos, y no te hastíes de tus compañeros. Pero no pongas el corazón en un deseo imposible.