Gazal 38: Sin el sol de tu rostro no le queda luz a mi día

بی مهر رخت روز مرا نور نماندست
وز عمر، مرا جز شب دیجور نماندست

هنگام وداع تو ز بس گریه که کردم
دور از رخ تو، چشم مرا نور نماندست

می‌رفت خیال تو ز چشم من و می‌گفت
هیهات از این گوشه که معمور نماندست

وصل تو اجل را ز سرم دور همی‌داشت
از دولت هجر تو کنون دور نماندست

نزدیک شد آن دم که رقیب تو بگوید
دور از رخت این خستهٔ رنجور نماندست

صبر است مرا چارهٔ هجران تو لیکن
چون صبر توان کرد که مقدور نماندست؟

در هجر تو گر چشم مرا آب روان است
گو خون جگر ریز که معذور نماندست

حافظ، ز غم از گریه نپرداخت به خنده
ماتم زده را داعیهٔ سور نماندست

Sin el sol de tu rostro no le queda luz a mi día,
y de mi vida no me queda más que la noche más oscura.

A la hora de tu despedida lloré tanto
que, lejos de tu rostro, no les queda luz a mis ojos.

Tu imagen se iba de mi ojo y decía:
ay de este rincón, que ya no queda habitado.

Tu unión mantenía la muerte lejos de mi cabeza;
por obra de tu ausencia, ahora ya no queda lejos.

Cerca está el instante en que tu guardián diga:
lejos de tu rostro, ese enfermo agotado ya no queda.

La paciencia es mi remedio para tu ausencia, pero
¿cómo tener paciencia si ya no quedan fuerzas?

Si en tu ausencia mis ojos corren en agua,
di: derrama sangre de las entrañas, que no te queda excusa.

Hafez, de pena, no pasó del llanto a la risa;
al que está de luto no le queda gana de fiesta.

Interpretación del fal

Estás pasando por una separación dura y tus días se han oscurecido. Este fal habla de paciencia: aunque te queden pocas fuerzas, aguantar es el único remedio para esta distancia. Ahora no es momento de decisiones nuevas ni de celebraciones. Comparte tu pena con alguien y deja que pase esta noche; después llega la luz.