Gazal 368: Levántate, que pidamos una apertura a la puerta de la taberna

خیز تا از در میخانه گشادی طلبیم
به ره دوست نشینیم و مرادی طلبیم

زاد راه حرم وصل نداریم مگر
به گدایی ز در میکده زادی طلبیم

اشک آلودهٔ ما گرچه روان است ولی
به رسالت سوی او پاک‌نهادی طلبیم

لذت داغ غمت بر دل ما باد حرام
اگر از جور غم عشق تو دادی طلبیم

نقطهٔ خال تو بر لوح بصر نتوان زد
مگر از مردمک دیده مدادی طلبیم

عشوه‌ای از لب شیرین تو دل خواست به جان
به شکرخنده لبت گفت مزادی طلبیم

تا بود نسخهٔ عطری دل سودازده را
از خط غالیه‌سای تو سوادی طلبیم

چون غمت را نتوان یافت مگر در دل شاد
ما به امید غمت خاطر شادی طلبیم

بر در مدرسه تا چند نشینی حافظ؟
خیز تا از در میخانه گشادی طلبیم

Levántate, que pidamos una apertura a la puerta de la taberna,
nos sentemos en el camino del amigo y pidamos nuestro deseo.

No tenemos provisiones para el camino al santuario de la unión, a no ser
que mendigando pidamos alguna provisión a la puerta de la taberna.

Aunque nuestras lágrimas manchadas corren, sin embargo,
para llevar el mensaje hacia él buscamos a alguien de natural puro.

Que el deleite de la marca de tu pena sea vedado a nuestro corazón
si pedimos justicia contra la tiranía de la pena de tu amor.

El punto de tu lunar no se puede trazar en la tabla de la vista,
a no ser que pidamos tinta a la pupila del ojo.

El corazón pidió, al precio de la vida, un halago de tu labio dulce;
con risa de azúcar tu labio dijo: «Buscamos una puja mayor.»

Para que el corazón apasionado tenga una receta de perfume,
pedimos su tinta a tu vello que huele a algalia.

Puesto que la pena por ti no se halla sino en un corazón alegre,
con la esperanza de la pena por ti buscamos un ánimo alegre.

¿Hasta cuándo estarás sentado a la puerta de la escuela, Hafez?
Levántate, que pidamos una apertura a la puerta de la taberna.

Interpretación del fal

Es hora de levantarte de tu lugar de siempre y buscar la apertura en otra parte, donde obra el corazón y no el estudio y la disputa. No tienes provisiones para este camino y debes pedirlas con humildad. No te quejes del dolor de este amor. Lo que quieres cuesta más de lo que has ofrecido. Mantén alegre el corazón.