Gazal 192: ¿Por qué mi ciprés de andar airoso no se inclina hacia el prado?
سرو چمان من چرا میل چمن نمیکند؟
همدم گل نمیشود، یاد سمن نمیکند
دی گلهای ز طرهاش، کردم و از سر فسوس
گفت که «این سیاهکج، گوش به من نمیکند»
تا دل هرزهگرد من، رفت به چین زلف او
زان سفر دراز خود، عزم وطن نمیکند
پیش کمان ابرویش، لابه همی کنم ولی
گوش کشیده است از آن، گوش به من نمیکند
با همه عطف دامنت، آیدم از صبا عجب
کز گذر تو، خاک را، مشک ختن نمیکند
چون ز نسیم میشود، زلف بنفشه پرشکن
وه که دلم چه یاد از آن، عهدشکن نمیکند
دل به امید روی او، همدم جان نمیشود
جان به هوای کوی او، خدمت تن نمیکند
ساقی سیمساق من، گر همه درد میدهد
کیست که تن چو جام می، جمله دهن نمیکند؟
دستخوش جفا مکن، آب رخم که فیض ابر
بیمدد سرشک من، در عدن نمیکند
کشتهٔ غمزهٔ تو شد، حافظ ناشنیدهپند
تیغ سزاست هر که را، درد، سخن نمیکند
¿Por qué mi ciprés de andar airoso no se inclina hacia el prado?
No se hace compañero de la rosa, no se acuerda del jazmín.
Ayer me quejé de su rizo, y con burla
dijo: «Este negro torcido no me hace caso.»
Desde que mi corazón vagabundo se fue al pliegue de su cabello,
de ese largo viaje suyo no piensa volver a la patria.
Ante el arco de su ceja no dejo de suplicar, pero
está tensado hasta la oreja, por eso no me presta oído.
Con todo el vuelo de tu falda, me asombra el viento del este:
que a tu paso no vuelva el polvo almizcle de Jotán.
Cuando la brisa llena de ondas el rizo de la violeta,
¡ay, cómo se acuerda mi corazón de aquel que rompe sus promesas!
El corazón, con la esperanza de su rostro, no acompaña al alma;
el alma, con el anhelo de su calle, no sirve al cuerpo.
Aunque mi copero de piernas de plata no dé más que heces,
¿quién no hace de su cuerpo, como la copa, todo boca?
No hagas de la honra de mi rostro juguete de la crueldad, que la gracia de la nube
sin la ayuda de mis lágrimas no hace la perla de Adén.
Hafez, que no escuchaba consejo, murió de tu mirada;
la espada le corresponde a quien la palabra no conmueve.
Interpretación del fal
La persona en quien has puesto el corazón no te muestra ahora buena cara ni escucha tus súplicas. Tu corazón está tan preso que no busca camino de vuelta. Valora tus lágrimas y tu constancia: sin este sufrimiento no se forma ninguna perla. Pero escucha también el consejo de tus amigos y cuida tu dignidad.